El Paraná, sus brazos, sus ramificaciones, sus litros de agua y vida animan una cultura rica como la de la costa santafesina. El río abraza y produce; música, baile, comidas, historias. De todo eso está lleno Santa Rosa de Calchines, pueblito humilde del litoral como diría Horacio Guarany. Santa Rosa, comunidad de poco más de diez mil habitantes, desborda de ricas tradiciones y eso es lo que fue a buscar el programa provincial Patentes, a cargo de la Dirección de Programaciones Artísticas, que desde 2021 rastrea la cultura de diferentes pueblos y ciudades de la provincia.

“Este programa tiene por objetivo co-construir y hacer circular el conocimiento colectivo de cada lugar junto a las comunidades organizadas, con la mirada puesta en la resignificación de las identidades locales y desde una perspectiva en tiempo presente” explica la página web del Ministerio de Cultura sobre Patentes.

Santa Rosa de Calchines, el lugar elegido para una nueva edición de Patentes.

Sábado 26 de marzo, mientras el sol se apaga, la calle Fray Antonio Rossi se llena tímidamente de santarroseros que se acercan a disfrutar de artistas locales. Trabajadores de piel curtida, pescadores, chacareros, se mezclan con grupos de jóvenes que esperan ansiosos que suene rap, con señoras sentadas en su sillón, con vendedores de torta fritas, autoridades gubernamentales, chicos, chicas, familias; amalgamados todos en un evento cultural que busca justamente eso, el encuentro que exhiba descarnadamente la riqueza y la diversidad de lo cotidiano, de lo comunitario. Jorge Lllonch, ministro de Cultura, en diálogo con el Estelar lo deja muy claro: “¿Yo me pregunto, conocerá, por ejemplo, un rosarino o un rafaelino la cultura de los pueblos profundos de la provincia, como Santa Rosa de Calchines? Lo veo difícil, y justamente eso le queremos mostrar a cada habitante. La riqueza cultural que tiene Santa Fe”.

Lo interesante del programa Patentes es la articulación que produce en las diversas comunidades que buscan contar su historia. La iniciativa propone crear un documental que refleje la identidad de cada pueblo: sus costumbres, sus personajes principales, sus mitos, sus historias, sus lugares. Se convoca un día determinado a un espacio público y allí los vecinos que lo deseen se acercan para aportar archivos, datos, historias o bien su propio testimonio. El documental se presenta en lugares icónicos del pueblo donde se arma un evento en el que participan artistas locales. Se trata de una producción comunitaria que invita a lo colectivo, verdadero desafío en una época que demanda y propaga individualismo, que rebalsa de apatía e impotencia a una sociedad con demasiadas frustraciones. 

La noche.

Distintos artistas fueron transitando por el escenario de Plaza San Martín desde las 17 horas: Dj Ricky Power, Grupo de danzas Calchines, Ballet Río Somos, C.R.X.W, Blow Up-Mike, La Lumbre Folk, Fulanas y, al cierre, Grupo Alegría. Una combinación de cultura criolla y popular con tendencias urbanas que a pesar de los nuevos tiempos no eligen escaparle a la identidad costera, tal es el caso del rapero CRXW que creó e interpretó una canción que relata la vida de los pescadores, oficio tradicional en su hogar a la vera del Arroyo Leyes. 

“Si van a la etimología de la palabra patente, pueden ver que hay muchísimos significados. Primero un adjetivo: aquello que es manifiesto, visible. Pero además otras acepciones más como aquello que hace a los derechos exclusivos concedidos a un inventor o el concepto jurídico como la matrícula que identifica a un auto. Entonces el nombre es el correcto, porque justamente es esa diversidad y esa amplitud, como la de su significado, la que busca demostrar el programa sobre nuestras localidades” explica la presidenta comunal de Santa Rosa de Calchines, Natalia Galeano.

De izquierda a derecha, autoridades a cargo del evento: ministro de Cultura Jorge Llonch, presidenta comunal Natalia Galeano, director provincial de Programación Artística Claudio Cherep y Jorge Pavarín secretario de Gestión Cultural.

La historia cuenta que en 1834 el gobernador Estanislao López en la función de evangelizar a los indios Mocovíes (o calchines en esta zona del litoral), trasladó a 3000 de ellos a la antigua reducción de San Javier, hoy Santa Rosa, que a diferencia de otros pueblos de la provincia contiene en su esencia las raíces de lo autóctono que se mezcla y convive con lo criollo. De eso da cuenta, por ejemplo, el Jardín Botánico Florian Pauke que a través de sus hierbas y sus plantas mantiene vivo los saberes originarios pero también incorpora conocimientos actuales. Lo mismo ocurre con la caza y la pesca o las celebraciones religiosas. “Aunque se produzcan tensiones históricas entre las distintas comunidades que conforman nuestro pueblo, creo que en el fondo Santa Rosa es la muestra de que se puede respetar la cultura de todos” nos dice Emanuel Bianco vecino del lugar.

Momentos.

La noche llena los cuerpos que andan por la plaza principal, el olor a frito de las papas, de las tortas navega por el aire como el Dorado en el Río Paraná. La gente se acomoda, en el cordón, en los sillones para ver el documental que entre cuchicheos y expectativas comienza a proyectarse sobre el centro del lugar. 

Los testimonios y las imágenes se suceden, entre las distintas historias que aparecen, Lorena Cisterna, bailarina y estudiante del profesorado de Danzas Folclóricas, relata la que le contó su abuelo: “Cuando él tenía nueve años era pescador, con su papá salían a recorrer los espineles en el río y un día en un remanso veían que daba vueltas un cuerpo. Pasaron los días, hicieron sacarlo y era un pedazo de cuerpo que ellos trajeron para el pueblo. Al traerlo, lo entierran acá en el cementerio y la gente como acompañándolo, porque no tenía familia porque nadie sabía quién era, empezaron a traerle velas y flores”. Para la celebración del Día de los Muertos, la mayoría de la gente venía con los ramos más grandes para su familia, pero siempre se desarmaban para dejarle una flor a Pedacito. Cada vez que entramos al cementerio es muy común que la mayoría de los santarroseros toquemos la tumba y nos hagamos la señal de la cruz”.

Esto es uno de los tantos mitos que circulan desde hace años por los pueblos costeros de Santa Fe dando cuenta de que cada uno lleva implícita una identidad y una esencia particular que hace de la provincia un lugar de riquezas indescriptibles. “Yo siempre digo que en Santa Fe existen cuatro provincias en una. Es diversa y extensa y eso es lo que se está demostrando hoy y con cada edición de este programa cultural” nos dice Carlos Kauffman ex presidente comunal del pueblo. 

Cuatro provincias en una; el sur industrial dividido en grandes extensiones de tierra, el centro oeste con sus llanuras productivas y la historia de sus colonias gringas, el norte de raíces criollas, del saqueo forestal y del tiempo pausado, y por último la costa, con el río, la chacra y el chamamé. Santa Fe es una provincia vasta y rica, por su geografía, por su gente, por su historia y por la gestación de una cultura maravillosa. Patentes retrata eso, el orgullo de nuestra identidad, el orgullo de ser y sentirnos santafesinos.

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